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| Que es la termografía infrarroja |
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La termografía infrarroja es una técnica que permite visualizar y medir a distancia las radiaciones de materiales debidas a efectos térmicos. La termografía se puede aplicar en cualquier situación donde un problema puede ser visto mediante la diferencia o la evolución de temperaturas. En la inspección térmica, los objetos bajo inspección pueden ser clasificados como activos o pasivos. Los cuerpos que generan por sí mismos calor o un flujo del mismo sin la aplicación o eliminación de una fuente externa se consideran activos. Por el contrario, aquellos que requieren de un aporte o extracción de calor externo para establecer un flujo hacia o desde el objeto son considerados pasivos térmicamente. En la evaluación de tales especímenes, la sincronización y control temporal de la inspección son críticos pues podría alcanzarse el equilibrio térmico sin que las anormalidades lleguen a mostrarse. Igualmente hay que tener la precaución de evitar producir daños por estrés térmico en las piezas durante la excitación externa.
En virtud de lo anterior, la termografía infrarroja (TI) puede ser activa o pasiva. La última recoge aquellos casos en los que no se usa ninguna estimulación de calentamiento o enfriamiento externo para provocar un flujo de calor en el cuerpo inspeccionado. Sin embargo la TI activa utiliza estímulos externos para inducir un contraste térmico relevante en el objeto bajo inspección. En la termografía pasiva, los materiales y estructuras bajo inspección se encuentran a temperaturas diferentes a la del ambiente, mostrando un patrón de temperaturas típico por el hecho de estar involucrados en procesos que producen calor. Una diferencia respecto a la temperatura normal de trabajo del objeto sugiere un comportamiento anormal del mismo. Ello es debido al principio de conservación de la energía, la primera ley de la termodinámica, donde se recoge que cualquier proceso consume energía liberando calor según la ley de la entropía. La TI pasiva captura información de temperatura en tiempo real desde una distancia segura sin ninguna interacción con el objeto. La clave reside en la diferencia de temperatura con respecto al entorno, de lo que se pueden obtener evidencias cualitativas del estado de un objeto (el análisis cuantitativo requiere de modelados térmicos de los objetos). Así, por ejemplo, se monitoriza edificaciones (localización de perdidas de calor y humedades) o se emplea en mantenimiento preventivo, electrónica, medicina y veterinaria, elaboración decomponentes y procesos industriales, detección de fuegos, fugas o detección de objetivos (militar). En la termografía activa, a través de la estimulación externa, se provoca un flujo de calor interno en el objeto bajo estudio, permitiendo evaluar especies a temperatura ambiente. El termograma obtenido presenta un patrón térmico que posibilita una caracterización cuantitativa del interior del espécimen. Así pueden detectarse laminaciones o inclusiones (las cuales representan variaciones en la conducción interna de calor), corrosiones, fisuras, desencolados de materiales o estimar propiedades térmicas de materiales, o estudiar daños por impactos, entre otras aplicaciones.
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